domingo, 7 de febrero de 2016

LA DOCTRINA DE LA IGLESIA CATÓLICA SOBRE LOS ÁNGELES

El Mundo de los ángeles es esa realidad "invisible", ese mundo también creado por Dios, que rezamos en el Credo: "Creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del Cielo y de la Tierra, de todo lo visible e invisible."

I. ¿QUIENES SON LOS ÁNGELES?

El nombre de "ángel" proviene del griego "mensajero". Así, los ángeles -los ángeles buenos, los que permanecieron fieles a su Creador- son, entre otras cosas, por cierto no la más importante: Mensajeros de Dios.

Sin embargo, San Agustín, como lo cita el Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, dice respecto a los ángeles: "El nombre de Ángel indica su oficio, no su naturaleza. Si preguntas por su naturaleza, te diré que es un espíritu; si preguntas por lo que hace, te diré qué es un ángel". (NC #329)

Pero antes que su misión de Mensajeros está la de ser "servidores" de Dios. Por eso, el Nuevo Catecismo, al definir a los ángeles acentúa la palabra "servidores": "Con todo su ser, los ángeles son servidores y mensajeros de Dios... son agentes de sus órdenes, atentos a la voz de su palabra (cf. Sal 103, 20)." (NC #329)

La existencia de los ángeles es una verdad de fe. El testimonio de la Escritura es tan claro como la unanimidad de la Tradición de la Iglesia (NC #328). También es una verdad de fe establecida por la Escritura y por la Tradición y claramente expresada en la Doctrina Cristiana desde los comienzos, que el mundo espiritual, el mundo de los ángeles, comenzó con el tiempo y fue creado por Dios. "Dios... con Su infinito poder creó... al comienzo del tiempo ambas criaturas, las espirituales y las corporales; es decir, la angélica y la terrestre, y luego la humana, como criatura intermedia, compuesta de alma y de espíritu." (Concilio de Letrán 1215, ratificado posteriormente por varios Concilios de la Iglesia en el Siglo XIXI.

De acuerdo con este definición conciliar, sabemos que los Ángeles fueron creados cuando comenzó el tiempo y no desde la eternidad. Como criaturas que son de Dios, fueron producidas por Su poder infinito y de la nada.

1. Naturaleza de los ángeles

Son seres puramente espirituales, creados por Dios. Sin embargo, pueden tomar formas visibles, como sucedió al Arcángel San Rafael cuando acompañó a Tobías en su viaje (cf. Tb 5,12) o cuando después de la Resurrección y de la Ascensión de Nuestro Señor, aparecieron ángeles en formas humanas (cf. Mc 16, 5 y Hch 1, 10). Sin embargo, los cuerpos que asumen los ángeles no forman parte de su naturaleza; son meros instrumentos necesarios para comunicarse visiblemente con los hombres y cualquier acción humana que parezcan estar realizando, es sólo apariencia. "Ustedes me veían comer y hablar, pero sólo era apariencia"; dijo San Rafael Arcángel a Tobías al final de su jornada juntos cuando le descubrió su identidad (Tb 12, 19).

Los ángeles tienen inteligencia y voluntad y son criaturas personales e inmortales (cf. Lc 20, 36). (NC #330)

Por ser puramente espirituales e inmateriales, superan en perfección a todas las criaturas visibles (NC #330). Así, ocupan el primero y más alto lugar en la escala del universo creado. El hombre es segundo en la escala de las criaturas: "Lo hiciste poco inferior a los ángeles"(Sal 8, 6). [Algunas traducciones dicen "poco inferior a un dios", pues hubo un tiempo en que se hablaba de los ángeles como "dioses".]

Los Santos Ángeles también poseen extraordinaria belleza y esplendor. En una de sus visiones del Apocalipsis, cuando San Juan vio un ángel en toda su gloria, creyó que era Dios mismo y se postró para adorarle, habiendo sido corregido en su equivocación por el propio ángel (cf. Ap 22, 8). Los ángeles suelen esconder su gloria cuando se manifiestan a los hombres.

Entre todos los seres creados por Dios, los ángeles son los que mejor reflejan las cualidades divinas (cL Cathechism Explained, SpiragoClarke ©1899, 1921).

A veces, los ángeles son representados como niños, para destacar su inmortalidad y su eterna juventud; también con alas, para expresar su rápida movilidad y su prontitud en llevar a cabo la voluntad de Dios; otras veces con arpas, para significar que constantemente alaban a Dios; en otras ocasiones, sin cuerpo y sólo con cabeza y alas para mostrar que son seres intelectuales.

Es bueno hacer notar que los demonios o ángeles caídos, al igual que los ángeles buenos, son seres puramente espirituales que no han perdido ninguno de sus poderes angélicos. Perdieron, sí, la gracia sobrenatural al oponerse a Dios.


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